Categories
Uncategorized

Entrevista a Rodríguez: “Queen, Kansas o Rush han sido importantes en mi evolución en la música”

Foto: Ross Woodham

Manuel Rodríguez es un músico con una larga y dilatada trayectoria musical, una carrera que inició a temprana edad en Suiza, país al que emigró con su familia. Allí se forjó un nombre y reputación, sobre todo gracias a su trabajo con Stonefield y otros grandes artistas del mundo del rock y de la música en general. Con cuatro exitosos y variados trabajos en solitario ya en el mercado, Rodriguez se ha embarcado en una apuesta tan ampulosa y épica como lo es la historia que de manera conceptual se recoge en ‘Atlantis’, un reto del que ha sabido salir triunfal y reforzado. ‘Atlantis’, es una fabulosa historia, una ópera rock, que nos da la oportunidad de conocer muchos aspectos de un músico cuya estela descubrimos en esta entrevista en la que Josep Fleitas y Manuel Rodríguez se emplean a fondo y en consecuencia a lo que es la trayectoria y el contenido del artista y su obra.

En mi opinión, ‘Atlantis’ es uno de los grandes momentos que nos ha dejado un año de despertar compositivo. ¿Cómo está funcionando el álbum en el mercado, el público y ante la prensa?

“El álbum está siendo acogido muy bien por todos. A la gente le gusta mucho y la prensa hasta ahora solo habla muy bien de él y le dan las mejores notas, cosa que me alegra, ya que veo que mi trabajo es apreciado”.

Estamos ante un álbum espléndido en todos los sentidos, ya que contiene grandes dosis de calidad compositiva, excelencia en la producción, grandes instrumentalizaciones, riesgo calculado y coherente en la fórmula musical, y, sobre todo, ejemplaridad en la ejecución de cada uno de los temas. ¿Cuánto tiempo te ha llevado hacer realidad ‘Atlantis’?

“Desde el momento que me puse en serio con ello me llevó dos años hacer este álbum, ya que trabajo independientemente y realizo muchos de los trabajos yo mismo. Todo lo que mencionas necesita mucho tiempo e inspiración para poder ser realizado. He trabajado con músicos de muchas partes del mundo que han contribuido en las partes de cuerdas, metales, coros etc. Gracias a Internet hoy lo puedes hacerlo sin tener que viajar tanto como antes. Pero debes tener todo lo que quieres muy claro y tener todo bien preparado para que los músicos adicionales puedan grabar lo que les pides”.

“Veo la música como un universo con muchas formas y colores”

Tu carrera es muy amplia, variada y dilatada. Te diste a conocer con Stonefield y luego pasaste por otros proyectos como Vicious Delicious, Quasimodo, Ananda, Rodriguez & Wilders y has trabajado con gente como Sherpa, Sarah Brighman, además de tus trabajos en solitario, ‘Catch the Light’ (2002), ‘5340’ (2017), ‘Rodr7guez’ (2019), ‘Acoustical Journey’ (2020), y ahora ‘Atlantis’, que a mi parecer contiene elementos de todo lo que has hecho durante estos más de 40 años de trayectoria. ¿Podemos decir que ‘Atlantis’ es el resultado del compendio de lo que musicalmente has hecho en toda tu carrera?

“Es exactamente así. Stonefield fue el primer grupo en el que la cosa fue en serio. En esos diez años pasé de ser principiante a ser un músico formado. De ahí en adelante empezó un viaje largo por los mares de la música, explorando muchos estilos y maneras de producir. Veo la música como un universo con muchos colores y formas. Me fascina poder descubrir y usar lo que encuentre por el camino, eso al final le da riqueza a mi música. En ‘Atlantis’ pude usar todo lo que he aprendido, y estoy muy satisfecho de cómo ha quedado”.

Naciste y pasaste tus primeros años de vida en España, pero te forjaste musicalmente en Suiza. ¿Cómo se forjó ese destino?

“Los primeros cuatro años de mi vida los pasé en casa de mis abuelos, en Galicia. Mis padres estaban en Suiza trabajando y tenían la idea de volver, pero no pudo ser y me llevaron con ellos para allá, donde fui a la escuela y, como dices, más adelante me forjé musicalmente tocando en bandas y estudiando guitarra clásica y solfeo en el conservatorio de Winterthur”.

Uno de los músicos con los que has trabajado ha sido con Marc Storace, en entrevistas que he tenido el placer de poder realizar a bandas suizas como Krokus, Gotthard, Shakra o Crystal Ball todos han confluido en que, a pesar de lo que pudiera parecer, en Suiza es muy difícil hacerse un lugar en el mundo de la música practicando rock ‘n roll. Tú que viviste hasta 2010 en el país de los cantones, los relojes, los bancos, las fondues y el chocolate, musicalmente hablando, ¿cómo te fue por Suiza?

“Suiza es un país pequeño y está dividido en cuatro partes culturales: la alemana, la francesa, la italiana y la romana, así que ese pequeño mercado aún se reduce más. Yo fui siempre respetado, ya que con Stonefield trabajamos bien dentro de las posibilidades que había, y también abrimos puertas para los que más tarde nos siguieron la estela. Para la gente siempre fui la figura con la que identificaban el grupo, y estoy considerado un músico / guitarrista de alto nivel. Pero es verdad que no es fácil y por eso todos tratamos de abrirnos paso en otros países como Alemania, Austria, y en el caso de Stonefield, también aquí en España”.

“Aquí los músicos tratan de copiar demasiado a los originales”

Obviando la madurez que has conseguido en tu carrera como músico. En el ámbito que nos concierne (el musical), ¿qué diferencias y similitudes son las que destacarías entre España y Suiza?

“Lo que, para mi gusto, en general veo es que aquí los músicos tratan de copiar demasiado a los originales. Naturalmente que todos nos orientamos por lo que hacen nuestros ídolos y aprendemos de ellos, pero creo que es más deseable lo que ya he comentado antes: aprender y absorber lo que te gusta como una esponja, pero después tratar de sacar su propia identidad tratando de hacer tu propia mezcla y no ser una copia. Aunque admito que no es fácil.

Desde el punto de vista de hacer carrera, creo que en España tienes mejores posibilidades. Es un mercado mucho más grande, con más gente que pueda comprar tus discos e ir a tus conciertos. Otra cosa que está muy bien aquí y no existe allí es que los ayuntamientos contratan a artistas para sus fiestas y así le dan a mucha gente la oportunidad de poder ver a muchos grupos gratis. Para el artista es una fuente de ingreso importante y puede ampliar su base de fans, ya que los puede descubrir mucho más público. También veo que los medios aquí se interesan más por los artistas y los apoyan más. Suiza, siendo un mercado pequeño, siempre tuvo preferencia por lo que viene de fuera más que por lo propio, aunque eso ha mejorado mucho comparado con las décadas de los ochenta y noventa”.

Simon Philips

Si buscamos referencias comparativas, podemos encontrar similitudes con lo más ampuloso de Toto, las alternancias rock-orquestales de la Trans-Siberian Orchestra, la magistralidad de Savatage, el hard rock clásico de bandas como Uriah Heep, Deep Purple y Magnum, las partes progresivas de los Queensrÿche de ‘Operation Mindcrime’, y, cómo no, en la parte literaria podemos encontrar símiles en obras de Julio Verne, Marc Twain, Marco Polo, Nicholas Thomas y, desde luego, en Homero. ¿En qué bandas, músicos y obras te has basado para concebir ‘Atlantis’?

“Pues básicamente en todo eso que mencionas y quizás añadiendo bandas como Queen, Kansas, Rush, etc. Todo eso me gusta y ha sido importante en mi evolución durante todo el tiempo que llevo en la música. Vas conociendo y aprendiendo cosas, las vas absorbiendo y se van convirtiendo en parte de tu ADN. Cuando hago canciones o un álbum nunca pienso en copiar a alguien. Veo todo eso como fuente de inspiración y lo uso como mi caja de herramientas con las que me expreso creando mis propias composiciones y las adapto a mi manera de tocar la guitarra”.

“Había llegado a un punto en mi vida en que quería reinventarme y hacer cosas nuevas”

Los hay que dirían que ‘Atlantis’, en el sentido de país perfecto, sería una mezcla entre los sueldos y el bienestar social de Suiza y el clima y la comida de España. ¿Eso hubiera sido lo ideal para ti?

“No puedo negar que se puede ver así. Suiza tiene unos sueldos muy altos, pero como te puedes imaginar la vida es también muy cara, aunque sí que es verdad que te da como para poder ahorrar. Eso sí, aquí se come mucho mejor, y tuve otras trescientas razones para regresar, que son los días de sol que hay en la región de Alicante, lugar donde decidí mudarme hace doce años. También había llegado a un punto en mi vida en que quería reinventarme y hacer cosas nuevas”.

Hablando de confluencias, durante tu carrera has realizado trabajos con artistas de ámbitos muy diversos. ¿En qué grado trabajaste con Sarah Brightman e Il Divo?

“Después de Stonefield estuve muchos años trabajando como guitarrista y director musical para otros artistas, entre ellos los que has mencionado, siendo en ambos casos guitarrista clásico en el show de TV más grande de aquellos tiempos en Suiza. Con Sarah toqué después también un par de veces en directo”.

Andy Wood

En anteriores trabajos, como en ‘5340’, ya contaste con buenas colaboraciones y, precisamente, uno de los puntos fuertes del álbum se aposenta en la gran variedad y diversidad de músicos que se unen para conseguir el resultado que podemos disfrutar en él. ¿Cómo has llegado a encadenar la confluencia de los músicos que colaboran en el disco?

“Por una parte, dado a mi larga trayectoria, conozco a mucha gente, y por la otra, la calidad y seriedad de mi trabajo musical tiene una buena reputación. Eso es importante y ayuda al momento de convencer a alguien a trabajar contigo. En el caso de ‘Atlantis’ trabajé también con gente nueva para mí, como Simon (Philips) y Andy (Wood). A Simon le mandé un email del que recibí una respuesta pidiendo que formulara lo que quería exactamente y que mandara algunos links donde se pudieran escuchar cosas mías. Después de unos días, Simon me contactó personalmente y empezamos a trabajar. No hay una regla para eso, yo simplemente lo llevo sobre la marcha y la verdad es que me suele funcionar bien. Cuanto más trabajo llevas hecho más fácil es, por lo menos en mi caso”.

Desde luego que todos los músicos lo bordan en su papel instrumental. En ese sentido, qué decir de tus partes de guitarra o las de Simon Philips a la batería, pero hay alguien cuyo trabajo me ha sorprendido sobremanera, me refiero al cantante británico afincado en Alicante Andy Wood. ¿Cómo le contactaste?

“Andy es un cantante muy bueno, versátil y profesional, que, al igual que yo, lleva toda la vida adulta en la música, trabajando en muchos proyectos diferentes, haciéndolo en muchas partes del mundo. Él ha marcado, igual que Simon y yo, el sonido del álbum. Un día lo vi en YouTube interpretando un tema que se llama “We Are the Gods” y me llamó la atención. Ahí estaba Andy cantando una balada que era solo voz y piano. Volví a escucharla en los siguientes días y algo en mi decía que podría ser la voz perfecta para ‘Atlantis’.

Me di cuenta de que en el vídeo se ve de fondo una ciudad que parecía Benidorm. Dio la casualidad de que vive en la zona de Levante, como yo, y simplemente lo contacté. Dos semanas más tarde ya estábamos en el estudio grabando “A Land Free From War” para ver si funcionaba, y de ahí para adelante seguimos con las grabaciones para el resto del álbum”.

Foto: Ross Woodham

¿Todas las partes de Andy fueron grabadas en directo o ha habido grabación fragmentada por pistas? 

“Este álbum no ha sido grabado en directo, ya que se trata de un proyecto de estudio y no existe una banda fija. Para empezar, hice para cada tema una demo básica donde se oía la canción con las partes y los arreglos principales. Esa fue la base sobre la que Simon grabó sus baterías, que es el fundamento de la producción y sobre la que yo toqué y grabé el bajo, las guitaras y los teclados. Encima de eso grabamos las voces de Andy. Una vez que eso estaba hecho he añadido los músicos adicionales como cuerdas, metales y coros como últimos colores”.

Hablando de esos datos técnicos y tus apoyos en el álbum. ¿Dónde se realizaron las grabaciones de Simon Philips?

“En el estudio Carbonite Sound de California, donde vive. Una vez que tuve lo suyo, toqué y grabé en mi estudio guitarras, bajo, pianos y, más adelante, mis coros sobre la voz de Andy. Sus grabaciones las hizo mi amigo Marcial Morell en el Sound Keys-Studio de Vergel (Alicante), porque tiene un equipo de micros y previos muy buenos, y porque así yo podía concentrarme en realizar mi labor como productor sin tener que preocuparme de la parte técnica. Ahí es donde también grabé el Hammond como último instrumento para el álbum”.

En ‘Rodr7guez’ hiciste las veces de guitarrista y de cantante. ¿Te sientes más cómodo comunicando solo con tu guitarra o crees que esa parte ante los micros es algo que puedes volver a exprimir más adelante?

“Más bien no. Siempre he cantado algún tema en mis álbumes anteriores, y en ese trabajo simplemente me apeteció hacerlo en el álbum entero. Pero no me veo como cantante en general. Prefiero dejar ese puesto a gente que lo puede hacer mejor mientras yo hago las cosas en las que yo soy bueno. Así y todo, me gusta hacer coros añadiendo colores y fuerza a la voz de un cantante”.

Hablando de futuro y visto el resultado de ‘Atlantis’, ¿barajas la posibilidad de volver a hacer una nueva ópera rock?

“En estos momentos no es algo que me tenga presente. Fueron dos años intensivos, y para mí este es el mejor trabajo que he hecho en toda mi carrera. Fue una experiencia muy especial y mágica. No me he encontrado con obstáculos en el camino y todo fue apareciendo en su justo momento. Por eso, de momento, no quiero pensar en repetir la experiencia ya que me pondría en competencia conmigo mismo. Pero, como siempre, lo dejo todo abierto, porque si he aprendido algo en la vida es que nunca se sabe lo que el futuro tiene en sus cartas”.

“Como el álbum cuenta una historia, lo perfecto seria tener un concepto audio/visual para crear una buena experiencia para el público”

Una obra como ‘Atlantis’ abre la posibilidad a muchas facetas en directo. ¿Qué hay sobre poder llevar ‘Atlantis’ a los escenarios?

“Naturalmente, me encanta esa idea, pero en estos momentos nada hace presagiar que eso pueda ser posible. Para empezar, necesitaría músicos de primera línea, después, harían falta ensayos importantes e involucrarse a tope en ello. También se necesitaría una producción audio/visual profesional para poder hacerlo todo bien. Para poder realizar todo eso, tendría que haber una demanda importante, ya que los costes son altos, y así poder realizarlo todo con la profesionalidad y calidad que se merece. Pero no dudes que si el momento y la oportunidad se presentan de cara lo haría con mucho gusto y ganas”.

¿Cómo serían estos conciertos? ¿Entrarían en el ámbito clásico de la escena o más bien sería una obra ampulosa y teatral?

“En principio, podrían ser conciertos en el ámbito clásico. Pero como el álbum cuenta una historia, lo perfecto seria tener un concepto audio/visual para crear una buena experiencia para el público. También sería posible hacer esto como un musical o una ópera de rock, la historia da esa para esa opción, y si soy sincero eso sería lo que más me interesaría. ¿Hay alguien por aquí que le interese?”

¿Contarías con los mismos músicos que han grabado el álbum?

“Naturalmente, eso sería lo mejor y lo más deseable. Andy estaría encantado de participar. Simón esta siempre muy liado y sería muy difícil hacerlo coincidir con su agenda. Pero por supuesto sería la mejor constelación añadiendo a ello un bajista, otro guitarrista, un teclista y dos cantantes para los coros”.

¿En qué estás trabajando en la actualidad?

“En un principio es un secreto, porque aún lo estoy experimentando, pero como aquí solo estamos tú y yo te lo voy a contar (risas). El álbum está recibiendo mucha atención en España y en Latinoamérica, esto es algo que me ha sorprendido un poco, ya que está cantado en inglés. En estos momentos estoy pensando en sacar una edición en castellano para 2023. Para ello, en estos momentos estoy trabajando en traducir y adaptar las letras. Dentro de poco probaré con dos o tres temas a ver si funcionan. De ahí en adelante decidiré si sigo la idea, creo que podría quedar muy bien. Pero lo dicho, esta todo aún muy en sus principios y por eso te pido que no se lo cuentes a nadie (Risas)”.

Escucha ‘Atlantis’ en Spotify:

La entrada Entrevista a Rodríguez: “Queen, Kansas o Rush han sido importantes en mi evolución en la música” se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

70000 Tons of Metal anuncia la apertura de venta de pasajes para el gran crucero metalero, con Nightwish, Amorphis o Kreator ya confirmados

Cada vez está más cerca el día en el que el crucero metalero más grande del mundo, 70000 Tons of Metal, vuelva a surcar las aguas que separan Miami de las Islas Bahamas en una travesía que comenzará el 30 de enero y contará con 120 conciertos del más potente metal abordo, con bandas como Nightwish, Kreator o Amorphis compartiendo un viaje para el que este miércoles se abre la venta de los pasajes.

Este miércoles, 30 de noviembre, a las 18:00 (hora peninsular española) se abrirá la venta de pasajes para el crucero 70000 Tons of Metal, cuyo precio parte desde los 966 dólares por persona. Las diferentes opciones de compra se pueden encontrar en este enlace.

Dentro de la política del crucero está el que todo el mundo es VIP, por lo que, además de poder disfrutar de las 60 bandas que amenizarán el viaje, todas las experiencias están disponibles abordo, desde bares que no cierran nunca hasta la asistencia a jam sessions, meet & greets con todas las bandas, estrenos, clinics y talleres entre otras actividades.

Tres mil personas zarparán en este crucero que regresará desde Bimini a Miami el 3 de febrero, completando la travesía en la que ya están confirmadas las actuaciones dobles de casi la mitad del cartel, que no deja de crecer, incluyendo actualmente a Nightwish, Insomnium, Amorphis, Destruction, Rotting Christ, Kreator, Korpiklaani, Kamelot, Uli Jon Roth, Månegarm, Novembre, Fallujah, Warbringer, Obscura, Oceans of Slumber, Evergrey, Sirenia, Cynic, Melechesh, Nightmare, Jungle Rot, Feueschwanz, Abysmal Dawn, Visions of Atlantis, Fractal Universe y Decrepit Birth.

“¿Nunca has soñado con navegar por el inmaculado Mar Caribe junto a 3.000 headbangers de todo el mundo viendo a tus grupos de metal favoritos?” De esta sugerente manera se presenta una nueva edición de este festival flotante, una experiencia en la que se destaca que “todo el mundo es VIP, no hay sitios asignados y los bares no cierran nunca”.

Puedes consultar la información sobre las cabinas privadas y tickets individuales en este enlace para poder formar parte de la expedición de tres mil metaleros que disfruten de este viaje al ritmo del mejor metal.

PARA LEER MÁS:

La entrada 70000 Tons of Metal anuncia la apertura de venta de pasajes para el gran crucero metalero, con Nightwish, Amorphis o Kreator ya confirmados se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Entrevista a Volbeat: “No vamos a utilizar nada de pirotecnia, pero va a haber mucha fiesta y muy buen rock n’ roll”

A solo unos días de los conciertos que gracias a Madness Live! Volbeat van a ofrecer en nuestro país (Jueves 10 Barcelona, viernes 11 Bilbao y sábado 12 Madrid), Josep Fleitas se pone al habla con el bajista de la formación danesa, Kaspar Boye Larsen, para que este caliente motores antes de sus esperados conciertos.

Habéis calificado a ‘Servant of the Mind’ como el disco más potente de vuestra trayectoria. ¿Cómo valoráis la acogida de esta nueva fórmula después de un año de su edición?

“La verdad es que la valoración es muy buena, los fans lo han acogido muy bien y está funcionando bien en muchos medios, en las radios, por ejemplo. Como bien dices, el álbum es muy potente, es como un retorno a los inicios de la banda y a su parte más potente, pero con el sentido actual del sonido de Volbeat. Estamos muy contentos y orgullosos de cómo es y cómo está funcionando el disco”.

Entonces, ¿podemos decir que la línea marcada por ‘Servant of the Mind’va a tener continuidad?

“Michael es quien escribe las canciones, por lo que es difícil decir qué sentido va a tomar un nuevo álbum, este está funcionando bien y nos gusta cómo suena y cómo funciona, pero no sé qué pasará en el futuro, supongo que todo se deberá a la inspiración del momento”.

Durante el periodo de pandemia Poulsen aprovechó el tiempo para componer muchas canciones. ¿Hay ya algunos temas nuevos o aún es pronto para ello?

“Creo que aún es un poco pronto para ello porque todavía estamos presentando este en directo y hace solo un año de su salida. Aunque Michael es una persona muy activa a la hora de componer, no nos ha comentado nada sobre nuevas composiciones. Quizás cuando acabemos el tour, el próximo año, sepamos algo al respecto, ahora mismo es algo difícil decir algo en concreto”.

Habéis calificado a esta gira como un tour mundial que iniciasteis en febrero por EE UU y continuasteis a partir de abril por Europa, donde el 20 de diciembre finalizaréis en Londres. Imagino que tras ello vais a disfrutar de las fechas navideñas en plan familiar y después vais a continuar el tour por otros países, ¿por Sudamérica quizás?

“De momento no tenemos planes cerrados para el próximo año. Este año hemos tenido muchos conciertos, los que comentas por EE UU, durante el verano hemos hecho varios conciertos en festivales, y ahora hasta finales de año por varios países de Europa. Tras las fiestas de navidad y principios de año no tenemos planes cerrados que te pueda certificar, por lo que aún no podemos adelantar nada. Espero que pronto podamos daros las fechas, pero antes hay que concretarlas con seguridad”.

En este tour soléis hacer pequeños cambios en el set list. ¿Qué es lo que podremos encontrarnos en los conciertos de Barcelona, Madrid y Bilbao?

Va a ser una sorpresa. Lo que sí te puedo adelantar es que van a ser conciertos muy divertidos en los que vamos a tocar bastantes temas nuevos, y claro, muchos de los clásicos de la banda, seguro que será una grata sorpresa para los fans…”.

“Temple of Ekur”, “Wait A Minute My Girl”, “Shotgun Blues”, “Say No More” y “The Devil Rages On” suelen ser los temas que tocáis en directo del ‘Servant of the Mind’. Hasta hace poco incluíais un medley que en los últimos conciertos no estáis haciendo. ¿A qué se debe este cambio?

“Tocamos el medley en los dos primeros shows, pero Michael pensó que era mejor para los fans tocar temas al completo y no hacerlo en partes, por eso, y como cosa especial, solo se propusieron en los shows que hicimos en Dinamarca para hacer algo especial en nuestro país. Creo que, aunque los medleys dan mucho juego y son divertidos, el público disfruta mucho más con las canciones al completo que solo en partes, por eso en esta ocasión sustituimos los medleys por canciones enteras. Lo que pretendemos en todos los conciertos es que la gente se divierta y salga lo más satisfecha posible”.

Un tema que se tocó en uno de esos medleys es una de las canciones que la gente disfruta mucho en directo, me refiero a “Maybellene I Hoftenholder”. ¿Vamos a poder disfrutar de ella en vuestros shows españoles?

“Eso va a ser una sorpresa… (risas). “Maybellene” la tocamos en los shows que hicimos en Dinamarca, luego se ha ido variando y, por ejemplo, en los últimos conciertos hemos ido tocando canciones clásicas como “Lonesome Rider”,“Slaytan” o “Death but Rising”. La verdad es que aún no hemos decidido el set list, ya que normalmente lo hacemos el mismo día del concierto, así que los sets de cada momento serán una buena sorpresa que disfrutaréis en cada ocasión”.

¿Los sets los proponéis entre toda la banda o es Michael el que decide qué temas se tocan en cada ocasión?

“Desde luego que Michael es el que tiene la última palabra, pero siempre nos reunimos todos y comentamos las sensaciones que tenemos y si, como es el caso de España, hemos tocado antes, intentamos recordar las sensaciones que tuvimos en él, lo que al público le gustó en nuestra anterior actuación y volver a tocarlo para que la gente se vuelva a sentir igual o mejor que la última vez. Así que sí, solemos hablarlo siempre entre todos”.

¿En esta ocasión vais a proponer efectos especiales como pirotécnica o llamas?

“Tenemos un escenario nuevo, pantallas y algunos efectos muy especiales, pero en esta ocasión no vamos a utilizar nada de pirotecnia, pero va a haber mucha fiesta y muy buen rock n’ roll”.

¿Se están grabando estos conciertos para una posterior gestión en audio o video?

“Creo que todos los shows están siendo grabados en multipistas, pero, para serte sincero, no sé si ese material se va a utilizar completo o solo algunas canciones como caras B, un EP en directo o cualquier otra cosa similar. Hace unos años editamos esos “Official Bootleg” y en esta gira hemos ido haciendo algo similar al respecto con algunas canciones, pero no sé si en un futuro se propondrá algo con el resto de las grabaciones”.

Muchas gracias por la entrevista y tu tiempo, pero antes de despedirnos, Kaspar, ¿qué mensaje les quieres enviar a los fans españoles antes de vuestros conciertos?

“Espero que os acerquéis a los conciertos porque van a ser muy grandes, van a ser unas fantásticas fiestas de rock n roll. Después de dos años sin actividad todos tenemos muchas ganas de pasarlo muy bien. Salid, pasadlo tan bien como podáis, pero sobre todo, cuidaros mucho”.

La entrada Entrevista a Volbeat: “No vamos a utilizar nada de pirotecnia, pero va a haber mucha fiesta y muy buen rock n’ roll” se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Entrevista a Avantasia: “No busco alcanzar las estrellas ni cazar fantasmas, soy una persona modesta”

Foto: Kevin Nixon

Justo a un par de semanas de la edición del noveno capítulo discográfico de Avantasia y con un nuevo éxito orbitando sobre él, Josep Fleitas se puso al habla con Tobias Sammet para poder exponernos esas partes más personales que rodean a un álbum que, a pesar de haber cambiado la fórmula en la que hasta ahora se habían asentado el resto de trabajos, sigue siendo fiel a un ADN que hace que Avantasia siga teniendo un peso muy particular y específico en la escena, que siga contando con grandes colaboraciones y siga fascinando a un público que sigue disfrutando con unas historias que en cada momento saben envolverse entre los hilos de los estilos más apropiados, aumentando con ello la capacidad de su contenido. Así es ‘A paranormal Evening with the Moonflower Society’ y así nos lo cuenta en esta larga y suculenta entrevista el incombustible y siempre allegado Tobias Sammet.

‘A Paranormal Evening with the Moonflower Society’ es quizás el título más extravagante que has usado para tus trabajos. ¿De dónde surge la idea y el concepto del álbum?

“Sí, tienes razón en que éste es el título más especial de entre todos los discos que he creado, y tiene un sentido muy especial de acuerdo con el concepto del álbum. En esta ocasión no he querido hacer un álbum en el que todas las canciones se liguen a una historia, en esta ocasión he querido proponer algo diferente tanto en el concepto del disco como en su contenido musical, si bien los dos contienen esa inspiración que siempre ha caracterizado a Avantasia.

Sobre el concepto de las canciones debo comentarte que en esta ocasión hay once historias diferentes, once partes que tienen conexión, pero que se individualizan al no estar encadenadas la una a la otra. Es como una obra de teatro en la que cada acto se divide, hay diferentes escenas que suceden en escenarios muy diversos. Cuando la creatividad llegó a mí y las musas me ayudaron a crear el concepto me imaginé estar viviendo una obra de teatro más que otra ópera rock, una obra que se centra en esas reuniones que se dan por la noche y de las que se explican historias y surgen ideas.

Sobre el título del álbum, estoy totalmente de acuerdo en que es un título largo y especial, poco común para un disco de hoy en día, pero debido al concepto en el que se creó y esa magnitud teatral, creo que es un título perfecto. Tal y como tú me lo comentas, también la compañía discográfica me lo hizo saber cuándo les di la propuesta del título. ‘A Paranormal Evening with the Moonflower Society’ les pareció un título largo, extraño y poco fácil de recordar, pero una vez hablamos sobre ello y el concepto, me dijeron que les había convencido y que les parecía algo bueno y coherente. Espero que ahora que vosotros también conocéis la historia sobre la que se basan el contenido del álbum y su título, también encontréis esa coherencia”.

“Entre las líricas de las letras hay injertado mucho sobre mí mismo, es algo que se puede leer entre líneas, y, en ese sentido, sí, podemos decir que es mi álbum más personal”

Si prestamos la debida atención a las letras, en ellas podemos descifrar que, entre la poesía, la fantasía y la lírica, existen unos ámbitos muy taxativos y particulares. ¿Podemos decir que este es el disco más personal de todos los que has compuesto?

“Sí, tienes razón en ello. Este ha sido un álbum en el que me he redescubierto, tanto a nivel compositivo como en mi papel vocal, y ello es debido a la manera de crearlo y proponerlo. Siempre que compongo alguna canción en ella va parte de mí, de mi personalidad y creatividad, pero en esta ocasión esto ha ido más allá.

A principios del 2020, cuando entré en mi estudio, un sitio fantástico para la inspiración, inicié el proceso de creación del álbum y lo hice sobre un papel totalmente en blanco, empecé la creación desde cero y fui desenvolviéndolo todo a partir de ese punto. Y como muy bien apuntas, entre las líricas de las letras hay injertado mucho sobre mí mismo, es algo que se puede leer entre líneas, y, en ese sentido, sí, tienes razón al decir que es mi álbum más personal”.

¿Quizás la época de pandemia y confinamiento fue una de las motivaciones para esa personalización en las historias?

“Sí, sin duda la pandemia y el confinamiento me han afectado, al igual que lo ha hecho con todos, pero no lo ha hecho para influir de manera negativa en mi forma de pensar ni en mi forma de entender la música, lo ha hecho en mi trabajo. La pandemia me fastidió varios de los planes que tenía, pero a la vez, también me ha permitido estar en mi estudio más tiempo, poder tomarme las cosas con más calma y de forma más relajada, he podido desenvolver las ideas de una forma diferente y recrearlas en ese aspecto del que antes hablábamos, esa injerencia más personal en las letras. Creo que, si hemos pensado un poco en ello, la pandemia y el confinamiento nos ha permitido conocernos más a nosotros mismos, y eso, sin duda, se plasma en este álbum y en mí mismo”.

Catley, Lande, Martin, Atkins, Kiske, Tate, Schaffer, Jansen, y claro, tú mismo, formáis un gran line-up de cantantes, tus obras siempre se han caracterizado por tener a un gran nombre como sorpresa, me refiero a Alice Cooper, Hansi Kürsch… Esta vez el elenco vocal sigue siendo de lujo, pero se echa de menos a ese personaje sorpresa. ¿Has querido sorprender y no incluir a nadie esta vez? ¿Volviste a intentar contar con Bruce Dickinson para ‘The Moonflower Society’?

“Oh, Dios mío… Es algo complicado de responder, pero te diré que en mí nunca ha sido una prioridad el elegir a algún cantante como motivo promover y sorprender más con mis discos, nunca lo he hecho con la intención de vender más o ser más llamativo o comercial. Proponer a gente como Robin Williams o Steven Tyler o cualquier otro artista, por ejemplo, de pop, nunca ha sido una prioridad, ni tan siquiera una fórmula para mí, lo más importante siempre ha sido la adaptación, la calidad y la pureza que una voz puede proponer a una canción y lo que todo ello puede enriquecer a la eficacia de esa composición”.

En Avantasia nunca una persona, una colaboración, ha sido elegida porque con su nombre podría haber tenido un efecto de sorpresa o un ámbito más comercial. Si esa colaboración se ha dado, ha sido porque el artista ha aceptado mi invitación, porque le ha parecido interesante la propuesta y todo ello se ha concretado porque he creído que su aportación podría darle más calidad a la canción en la que ha colaborado, nunca ha habido, hay ni habrá en mí otra motivación al contar con un invitado que esa.

En ese sentido, todos sabéis que he intentado que Bruce Dickinson colaborase en alguno de mis proyectos, pero no ha sido posible, y el invitarle ha sido porque, además de ser un gran fan suyo, creo que su voz puede proponer ese punto de calidad que ensalce alguna de las canciones, no porque piense que si tengo en mi disco al cantante de Iron Maiden me va a ir mejor que sin él en los créditos, esa no es una prioridad, por suerte ya cuento con grandes voces como las de Bob Catley, Eric Martin, Ronnie Atkins, Jorn Lande, Michael Kiske, Geoff Tate, Ralph Schaffer y Floor Jansen, un elenco de ensueño que hace que todo brille de una manera muy especial sin tener que recurrir a nadie más. Así que si un día Robbie Williams participa en un disco de Avantasia será porque puede proponer algo al tema, no porque así el disco se venderá mejor (risas)”.

Mi canción favorita del álbum es “The Moonflower Society”, debo confesarte que soy muy fan de Magnum y en gran parte de que la canción sea mi favorita es porque Bob Catley, como siempre, hace un gran trabajo vocal en ella. Sabiendo de tu amistad y la gran relación que Bob Catley y tú tenéis, ¿nunca os habéis propuesto hacer algo conjunto, un álbum a dueto como Catley/Sammet, por ejemplo?

“Yo también soy muy fan de Magnum. Bob es un gran amigo y un excelente cantante. Tuve la fortuna de que me invitaran a cantar en su anterior disco, ‘Lost on the Road to Eternity’ (2018) en la canción que da título al álbum, un tema muy bueno, con un contenido muy épico. Incluso me invitaron a actuar con ellos en el concierto que se grabó en su ciudad (Birmingham), en la que grabaron su álbum en directo (‘Live at the Symphony Hall’ de 2019).

Con Bob nunca hemos hablado de esa posibilidad, aunque debo decir que es una muy buena idea, pero esos duetos ya son una realidad con Avantasia, ya que con Bob hemos hecho temas tan interesantes como “The Story Ain’t Over”, “Lavender”, “A Restless Heart and Obsidian Skies” y ahora en “The Moonflower Society”. La verdad es que no tenemos tiempo para más, él está en dos bandas y con varias colaboraciones, por lo que es difícil sacar tiempo para más. Creo que lo que hacemos en Avantasia es suficiente por ahora”.

En mi opinión, y dejando fuera mi pasión de fan, si en el álbum alguien destaca de una manera muy especial a nivel vocal, esa es Floor Jansen. ¿Va a estar ella en la gira o has pensado en quién va a ser la encargada de sufrir para llegar al nivel que Floor demuestra en el álbum?

“Todavía no hemos hablado sobre el tema de cómo organizar los conciertos. Sería muy feliz si Floor pudiera acompañarnos en ellos, pero si no, en los coros hay dos mujeres con grandes voces que son absolutamente fantásticas. Desde luego que suenan diferentes a lo que Floor propone en el álbum, pero Adrienne Cowan e Ina Morgan, como ya han demostrado en anteriores tours, tienen una calidad vocal que puede gestionar cualquier momento y cualquier canción. Como te decía, pueden sonar diferentes, pero el resultado igualmente sería muy bueno.

Volviendo a la raíz de tu pregunta, no sé si Floor podrá o no estar con nosotros en directo, pero lo que sí puedo prometerte es que si hay alguna posibilidad de que esté con nosotros Floor no va a quedar fuera.

Por otra parte, déjame insistirte en que si no pudiera ser, la calidad no bajaría, y te pongo el ejemplo de Michael Kiske, él no pudo acompañarnos en parte del anterior tour por sus compromisos con Helloween, sin embargo Herbbie Langhans y Ralph Scheepers hicieron un gran trabajo ocupando su lugar en directo. Por eso, aunque suenen diferentes, no por ello se dejará de tocar ese tema, con o sin un cantante que proponga su parte seguiremos trabajando”.

Este año he podido verte en directo en el Barcelona Rock Fest y en Cartagena, en el Rock Imperium Festival, buenos conciertos por cierto… ¿Qué tienes preparado para los directos de presentación de esta gira?

“Gracias por apreciar lo que hicimos en esos conciertos. Para serte honesto, aún no tengo planes para ello, aún no sé cómo se va a concebir el tour, pero éste será el próximo año. Lo que sí sé es que va a estar a la altura de los tours anteriores, con muchos efectos y la participación de grandes cantantes que hagan que todos os sintáis contentos de haber asistido a un nuevo show de Avantasia”.

“Por mi parte, sí, habrá un décimo álbum de Avantasia”

Hablando de futuro y de planes para él. ¿Habrá un décimo álbum de Avantasia?

“Es difícil decirlo con certeza, al igual que hubiera sido difícil responder a esa pregunta después de cada álbum, pero la idea es que, si nada cambia en el sentido de lo que pueda ocurrir con la pandemia o la guerra, si la industria musical no cambia, si siguen viendo en Avantasia un factor viable a la hora de lo que comporta sacar un disco de esta envergadura, me refiero al coste de grabación, producción, mezclas, distribución y ventas, si los colaboradores siguen creyendo en el proyecto, si los promotores siguen apostando por nosotros y considerando que un espectáculo tan caro vale la pena proponerlo en sus agendas y festivales y, lo más importante, si los fans seguís estando ahí para apoyarnos y motivarnos, sí, ¿por qué no?

Una cosa que también es muy importante es que, gracias a toda esa confluencia de apoyos, yo sigo teniendo muchas ganas de componer, de crear, de seguir exprimiendo mi creatividad, las ideas siguen fluyendo, ya que todo ello es una gran terapia para mí. Escribir música, componer música, crear música, es mi vida y ésta tiene un nombre en concreto, Avantasia. Por eso no veo un proyecto alejado de ello, no pienso en hacer nada que no esté relacionado directamente con ello, ni siquiera me propongo algo en solitario, eso ya lo hago, eso es Avantasia. Respondiendo entonces a tu pregunta, por mi parte, sí, habrá un décimo álbum de Avantasia”.

Foto: Kevin Nixon

Para el próximo año, Arjen está preparando cuatro shows exclusivos para presentar en directo ese magnífico ‘01011001’ (15-16 y 17 de septiembre de 2023. Debido a la gran demanda, el 17 habrá doble show). ¿Habrá sorpresa y te presentarás en el show?

“No hemos hablado sobre ello. Arjen es un tipo muy, muy estupendo, una persona muy talentosa, de verdad que es una persona excelente.

Por otra parte, quiero comentarte que recuerdo cuando salió ‘The Scarecrow’, Arjen editó ese álbum al que te refieres, y disculpa, ya que no puedo recordar cuantos ceros y cuantos unos contenía (risas), se creó como una especie de rivalidad, una competición entre nosotros, pero fue algo que realmente nunca tuvo nada que ver entre los dos, eso fue algo que se inventó la prensa. Nos pusieron como en una balanza a ver quién era más talentoso, quién hacía mejores composiciones y quién de los dos tenía mejores colaboraciones. Nos pusieron en una lucha en la que realmente más que competidores éramos las víctimas, ya que ninguno de los dos había hecho ni dicho nada respecto al otro. Pero alguien de la prensa con malas intenciones había provocado una pelea que realmente nunca había existido.

Recuerdo que en algún punto los dos nos pusimos al habla para comentar y aclarar ese ámbito de rivalidad y él me dijo que por su parte no había dicho ni comentado nada, que me respetaba y creía que mi trabajo era muy interesante. Por mi parte le comenté que para mí era lo mismo, que su trabajo me parecía fascinante y que nunca había dado pie a que se dijera o provocase nada de lo que se estaba fraguando.

Fue algo que al final resultó muy divertido, la prensa nos puso en competición y a partir de ahí nos hicimos muy buenos amigos, hablamos sobre muchas cosas y compartíamos lo que la prensa decía de nosotros y esa supuesta rivalidad. Es por ello que debo agradecer a quienes se inventaron e incentivaron esa contienda, ya que gracias a esas invenciones ahora Arjen y yo somos buenos amigos (risas)”.

Sé que me has comentado que estás inmerso en Avantasia al cien por cien, pero recuerdo que hace años estuvimos hablando de que si no te hubieras dedicado a la música te gustaría haberte dedicado al fútbol. Recuerdo que me dijiste que eras fan del Bayern de Múnich. Hoy voy a cambiar un poco el sentido de esa pregunta… Dejando completamente a un lado a Avantasia, en el caso de proponerte un nuevo reto musical, ¿qué es lo que te gustaría hacer?

“La verdad es que estoy muy feliz con la vida que llevo y cómo lo llevo todo. Aunque debo reconocer que hay un sacrificio con respecto a la parte familiar, ya que son muchos tours y muchos años girando durante mucho tiempo y eso significa estar alejado de la familia durante mucho tiempo, pero por lo demás amo lo que hago, la música es mi vida y no sé qué decirte aparte de que esa vida para mí circula alrededor de Avantasia.

No busco ser una estrella, no busco cazar fantasmas, soy una persona modesta y me siento bien siendo como soy y con lo que hago.

Recuerdo que en una gira, hablando con Michael Kiske, él me comentó que yo era una persona muy afortunada, ya que con Avantasia lo tenía todo, que era muy extraño que en el mundo de la música eso se diera, ya que podía hacer cualquier cosa con el proyecto, proponer cualquier tipo de música y que la gente lo aceptara. Por ejemplo, podía proponer temas melódicos y de carácter pop  como “Lost in Space”, temas épicos a lo Meat Loaf como “The Story Ain’t Over” o “Mistery of Blood Red Rose” e incluso canciones de speed metal como “Where Clock Hand Freeze”, “Reach Out for the Light”, eso no es nada normal en el mundo del metal, y sin embargo eso pasaba con Avantasia, es por eso es por lo que todos mis sueños están enfocados hacia Avantasia, por lo que ahora mismo en mi mente no puedo pensar en otro reto que no sea ese”.

Muchas gracias Tobias por esta entrevista y por tu sinceridad al responder a mis preguntas. Espero que nos veamos muy pronto, y, desde luego, te deseo el mejor de los éxitos con este nuevo capítulo de tu sueño.

“Gracias a ti Josep por esta entrevista llena de buenas preguntas, al medio por su apoyo y a los fans de España decirles que me siento afortunado por ser acogido de la manera tan cálida cada vez que tengo la fortuna de poder visitaros y estar con vosotros, gracias de verdad por ayudarme a seguir haciendo realidad un sueño. Nos vemos muy pronto ¡Seguro!”

Escucha ‘A Paranormal Evening With the Moonflower Society’ en Spotify:

La entrada Entrevista a Avantasia: “No busco alcanzar las estrellas ni cazar fantasmas, soy una persona modesta” se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Crítica de The New Roses: Sweet Poison

Si en el panorama hardrockero europeo actual hay una formación que está destacando de manera especial, estos son The New Roses, una banda que este año cumple su primera década de existencia y que para celebrarlo lo va a hacer como se merece, editando un nuevo buen trabajo repleto de excelsos himnos en los que el hardrock de estilo americano toma forma de una manera muy especiada.

Ya casi han pasado diez años desde que aquel himno llamado “Without A Trace” (2013) les hiciera olvidar sus duros inicios como formación de covers y despuntar gracias a que la canción fue elegida para la B.S.O. de la exitosa serie ‘Sons of Anarchy’ (lo que no se pasó por alto en esta entrevista). Sin duda esa fue su catapulta, pero no nos engañemos, The New Roses no solo han vivido de ese éxito, sino que ya en su primer álbum, ese que albergaba “Without A Trace” como título homónimo al disco, demostraron que su nivel podía permitirles escalar hasta lo más alto de la escena germana y ganarse un lugar de honor en el resto de Europa, como así ha sido gracias a sus posteriores trabajos: ‘Dead Man’s Voice’ (2016), ‘One More for the Road’ (2017) y ‘Nothing but Wild’ (2019).

Ahora, tras el parón forzoso por la pandemia, The New Roses han conseguido situar el listón un poco más alto de lo que ya estaba, y eso gracias al buen contenido que ‘Sweet Poison’ aporta.

Quizás este disco no va a representar ninguna sorpresa para quienes ya hemos disfrutado libando las mieles de sus creaciones, pero tampoco nos dejará impasibles ante su dinámico y festivo contenido, ya que de él podremos seguir saboreando esa esencia que hace que, sin percatarnos, el álbum entre en bucle.

Escucha tras escucha podremos ir haciendo camino, kilómetros en los que los temas de ese dulce veneno nos acompañarán dejando un rastro de polvo tras de nuestros pasos, algo más que evidenciado gracias al aporte de temas hímnicos y apasionantes, repletos de ese vibrante y arrollador hardrock de corte americano, ese que entremezcla el contorno clásico con partes de rock sureño y del blues radicalizado. Unos ámbitos que, gracias a sus pegadizos ritmos, sus apasionantes coros y esas guitarras de agradecidas y rápidas melodías, inyectan pasión y energía a la vez, como lo hacen “Playing With Fire”, “Dead of Night”, “Sweet Gloria” o ese adelanto que ya nos desvelaron en el buen concierto que dieron en la carpa del Barcelona Rock Fest, demostrando su capacidad al codearse con lo mejor de su trayectoria, esa que desgranaron en el festivo set que desplegaron en el parque de Can Zam, me refiero a “The Usual Suspects”.

Y si hablamos de himnos, uno que en ‘Sweet Poison’ despunta de una manera muy específica debido a su marcado y especial componente, una esencia que lo separa del resto de canciones que hasta la fecha The New Roses han compuesto, es “The Lion in You”, un himno cuya acuñación y componente comercial nos recordarán a lo que Scorpions nos mostraron en aquellos brillantes años de ‘Love Drive’ (1979), ‘Blackout’ (1982) y ‘Love at First Sting’ (1984).

Pasando hacia el lado más sentimental que The New Roses también nos aporta, esa parte que hace del álbum un compendio muy variado en motivaciones y emociones, nos encontraremos con tres temas con capacidad para proponer ese feeling que araña y eriza a la vez, tres canciones muy destacadas: “All I Never Needed”, que condensa la esencia de una gran balada de ánimo pegadizo y ritmo hímnico; “True Love”, que hace uso de la matriz acústica para elevar su objetivo de mostrar a la banda en una parte poco aún explotada por ellos; y mi favorita en el álbum, “The Veins of this Town”, una canción en la que se aúna la pasión, la emoción, las ambientaciones hímnicas y la diversidad, por ello es que “The Veins of this Town” se convierte para mí en la guinda de este suculento pastel llamado ‘Sweet Poison’.

En resumen, si The New Roses te encajaron en sus anteriores entregas discográficas, ‘Sweet Poison’ no te defraudará, pero si aún no los has descubierto, éste es un buen álbum para iniciarte y dejarte llevar por los dulces y envenenados caminos de su hardrock.

Escucha ‘Sweet Poison’ en Spotify:

La entrada Crítica de The New Roses: Sweet Poison se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Bruce Dickinson (Iron Maiden) sigue recibiendo reproches de sus compañeros de profesión: “Señaló a un tipo ante diez mil personas”

Bruce Dickinson en Bucarest. Foto: Dany Serrano

Las sorprendentes escenas protagonizadas por Bruce Dickinson sobre los escenarios, desde sus insultos al seguidor griego que encendió una bengala en pleno concierto hasta el reciente incidente en Anaheim sobre los asistentes que fumaban marihuana durante una de las últimas actuaciones del ‘Legacy of the Beast Tour’ han recibido respuestas por parte de varios miembros de la escena metalera en desacuerdo con la forma de actuar del vocalista de Iron Maiden, con Jamey Jasta (Hatebreed) abriendo el camino al que ahora se ha sumado Ola Englund.

El popular guitarrista de The Haunted y exitoso Youtuber no ha tardado en dar su visión de los hechos durante uno de sus últimos vídeos, destacando cómo Dickinson pudo señalar a una persona entre más de diez mil además de llamarle “jodido idiota” y bromear con que “también tiene un culo gordo” frente a toda la audiencia: “Al parecer, a toda la banda no le gusta que la gente fume marihuana, y eso les desconcierta cuando están tocando en el escenario. Tener opinión sobre lo que hace la gente es una cosa, pero señalarlos así delante del resto del público, llamándole culo gordo, y también llamándole jodido idiota… eso no está bien, tío”.

Ola entiende que Bruce fue demasiado lejos: “Entiendo que… si te está entrando el humo, y él es el cantante, tiene que cantar y actuar, entiendo la molestia. Pero eso fue ir demasiado lejos, en mi opinión. Es decir, básicamente señaló a ese tipo frente a una audiencia de diez mil personas”.

Englund también respondió a las palabras de Jasta, que le sugería a Dickinson que “tal vez necesites una o dos caladas” después de preguntar “¿qué no te molesta?” Palabras a con las que Ola está de acuerdo: “Debo estar de acuerdo con Jamie. En mi opinión, podría haberlo manejado mejor. Podría haber comentado: “Este tipo de aquí, lo siento, estoy teniendo problemas con mi voz porque me está afectando el humo que viene aquí. ¿Puede dejar de fumar para que podamos continuar el espectáculo?” ¿No sería esa la forma adecuada de pedirle a alguien que haga algo, en vez de de llamarle “culo gordo”? Es sólo mi opinión”.

Además de Jasta y Englund, durante los días que han pasado desde el incidente se han sumado otras críticas, como las de Dez Fafara, de Devildriver, cuya opinión (en un tweet posteriormente eliminado) es la de que las bandas deberían comportarse como invitados cuando visitan las ciudades en las que tocan, siendo los asistentes los que tienen el derecho a comportarse como si estuvieran en su casa: “Cuando está en ese recinto de conciertos piensa que es suyo, pero no lo es, es la casa de la gente que compró las entradas, no la casa de las bandas. He tenido esta discusión durante años con las bandas. Tío, estás en su ciudad, en su casa, sólo eres un maldito invitado”.

PARA LEER MÁS:

La entrada Bruce Dickinson (Iron Maiden) sigue recibiendo reproches de sus compañeros de profesión: “Señaló a un tipo ante diez mil personas” se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Crítica de Queensrÿche: Digital Noise Alliance

Hay ocasiones en las que el título de un álbum concuerda perfectamente con lo que una formación quiere expresar en el contenido de ese trabajo, y esta es una de ellas. Con ‘Digital Noise Alliance’ Queensrÿche desenvuelve todo el potencial que ha ido acumulando durante más de cuarenta años de historia, y lo hace marcando una sinergia perfecta entre su pasado, con esa etapa en la que el tándem DeGarmo – Tate hacía brillar el nombre de la formación por todos los rincones del planeta, y la buena acogida que ha tenido la etapa Wilton – LaTorre en sus tres anteriores trabajos: ‘Queensrÿche’ (2013), ‘Condition Human’ (2015) y ‘The Veredict’ (2019), sabiendo evolucionar y actualizar el sonido clásico de Queensrÿche sin romper esas líneas que excepcionalmente unen el hard rock clásico, el progresivo y el heavy metal en una progresión que les ha hecho llegar hasta a este ‘Digital Noise Alliance’, un álbum cuyas siglas (D.N.A.) definen perfectamente la sinergia entre las dos etapas más marcadas en la historia de la formación.

Pero la conexión sobre el título del álbum y su contenido no acaba aquí, ya que para la grabación de ‘Digital Noise Alliance’ Queensrÿche ha querido ofrecer el carácter “digital” que proporciona el sonido de los Marshalls que Wilton usó en las grabaciones de los álbumes que elevaron a la formación hasta el status de “banda de culto”, como ‘The Warning’ (1984), ‘Rage of Order’ (1986), ‘Operation Mindcrime’ (1988) o ‘Empire’ (1990).

A esa personal idea se le unen la fórmula de creación y concepción de ‘D.N.A.’, forjándolo todo a la vieja usanza, es decir, reuniendo en el estudio la banda al completo (Michael Wilton, Mike Stone, Casey Grillo, Eddie Jacksony Todd LaTorre),en una más que eficaz “alianza” para crear y concebir un contenido que se remacha gracias a la brillante tarea de producción que ha aportado el mismo técnico que ya trabajó con ellos en ‘Condition Hüman’, Christopher Harris, más conocido por su pseudónimo “Zeuss”, y su trabajo para con Angelus Apátrida, Rob Zombie o Six Feet Under, entre muchos otros.

Con todo ello, Queensrÿche ha forjado un álbum en el que sus doce eslabones hacen honor a la cadena de A.D.N. que atestigua su historia y trayectoria.

‘Digital Noise Alliegance’ eslabón a eslabón:

“In Extremis”

El álbum se inicia con uno de los adelantos que Queensrÿche nos regalaron antes de que el pasado 7 de octubre ‘D.N.A.’ viera la luz. Y con él, el álbum no podía iniciar de mejor manera, ya que lo hace con un tema amplio, de claras referencias a ‘The Warning’, es decir, la primera etapa de la banda como formación de progresivo, y a ese sonido tan cercano a sus admirados Iron Maiden época ‘The Number of the Beast’, referencias que podremos disfrutar en los ritmos, riffs y voces, con tanto acercamiento que rozan el recuerdo del tema “Gangland”, himno que en la reedición en vinilo del 40 aniversario del mítico álbum de los Maiden, se ha visto sustituido por “Total Eclipse”, pieza que amplificaba la potencia del single “Run to the Hills”, en su cara B… Con “In Extremis” Queensrÿche hacen rugir un motor bien calibrado y quemando rueda en su salida.

“Chapters”

Aunque con un ritmo más pausado y hardrockero, seguimos en la tónica que marca “In Extremis”, es decir, recuerdos a los tonos de Bruce Dickinson y Geoff Tate en las melodías vocales que LaTorre elegantemente dispone, entonaciones que se ven enardecidas por los aires de medio tempo que solemnemente ejecutan las guitarras de Wilton y Lungdren mientras el sostenido batir de Grillo y Jackson apoyan la estructura de un tema que gana en valor con subsecuentes escuchas.

“Lost in Sorrow”

Seguimos en la línea esenciada que da elegancia a los medio tempos bien ejecutados, aunque en este caso algo menos comercial y con una estructura mucho más anclada a la firma que la banda ha ofrecido en sus hits más relevantes. Y es que ese sentido “Save Me” que Todd ensalza de forma arrolladora hace que su secuencialidad se apegue a mi memoria casi tanto como lo hace “Empire” cada vez que lo reproduzco en mí equipo. Por ser un poco quisquilloso y poner alguna pega, quizás el abrupto final podría haber sido algo más exuberante, dando ese contrapunto que hubiera coronado y completado el cierre perfecto a una más que destacable composición.

“Sicdeth”

No os dejéis engañar por el inicio de esta belleza sónica, ya que su sintetizada iniciación pronto pasa a ser una poderosa cabalgada al más puro estilo ‘Powerslave’ y sus riffs nos acercarán a ese precioso recuerdo de su prepandémica obra ‘The Veredict’, es decir, técnica y elegancia unidas nuevamente por esa parcela que sabrá llegar a los fans sin condiciones ni oposiciones en un álbum que a medida que transcurre su escucha sigue sumando y amplificando su nota.

“Behind the Walls”

Poco voy a descubrir de éste portentoso adelanto de ‘D.N.A.’ que no hayáis disfrutado en las críticas vertidas sobre un tema en el que se funden las pasiones que las melodías de lo mejor de la formación nos han dejado en su ya dilatada historia, y los refuerzos de unas influencias más que marcadas en su contenido. Y es que además de flotantes perfiles sinfónicos, Helloween, Maiden y Crimson Glory, dejan su inconfundible huella en las piedras de las paredes de este muro de manera tan efectiva como irrefutable.

“Nocturnal Light”

Si estás leyendo esta crítica, por lógica se sobreentiende que eres fan de la formación, y como buen seguidor de ella, seguro estás esperando esa referencia a la parte que más puede transportarte a esas dos épocas de la historia que enalteció la escenografía de la banda, esa que recuerda a aquellas magnificas dos partes de ‘Operation: Mindcrime’. Pues sí, en el supuesto que no lo hayas hecho ya, en “Nocturnal Light” podrás disfrutar de las mieles de esos fascinantes recuerdos, gracias a unos ritmos y melodías que imprimen directas alusiones a los ‘Operation’, alusiones apoyadas por el portento de Todd LaTorre en unas voces que en todo momento saben rellenar y matizar, incluidos unos efectos que aportan cierto sentido de psicodelia y unos agudos muy similares a los que el mismo Rob Halford firmó en la época del ‘Sin After Sin’ (1977).

“Out of the Black”

A falta de saber quién, o quienes, firman esta composición, los halitos de “Out of the Black” me han transportado al final de ese álbum en solitario que Todd editó en febrero del pasado año, un álbum que le situaba tanto tras los micros como empuñando las guitarras o golpeando los parches de la batería en temas repletos de buen y excitante heavy metal de tinte USA. Así es ‘Rejoice in the Suffering’, un álbum en el que las expresiones más agudas de LaTorre se imponen a las partes más melódicas, condensadas estas en la progresiva power ballad “Crossroads to Insanity” y el largo y atmosférico final del álbum que se da con “Apology”, tema al que, salvando las lógicas diferencias, refiero en comparación a este “Out of the Black”.

“Forest”

Éste es quizás el tema que más me ha costado digerir en el álbum, sobre todo por el tratamiento sinfónico que se da a una balada que a pesar de ese contenido más melódico se acaba se erigió como single del álbum. En su contenido, “Forest” vuelve a reforzar la variedad con la que Queensrÿche dan tratamiento a sus composiciones, misma riqueza de matices como los que Todd muestra en su capacidad de ejecución vocal, que en este caso nos transportará a esas partes nasales que hacen del timbre de voz de Axl Rose un pasaje repleto de personalidad. Así, pasado el ecuador del álbum “Forest” representa un breve descanso en el bosque de la ambientación.

“Realms”

Continuamos en la parte ambiental del álbum, una parte repleta de matices dignos de prestar la suficiente atención para no dejar pasar ninguno de los delicados momentos que en sus 3:49 minutos de duración se proponen, siendo los efectos de teclados y las guitarras de Wilton y Stone protagonistas destacados de un mar de valiosos y dinámicos efectos. Lo dicho, digno de parar atención y darle repetidas escuchas para disfrutar de todo su jugoso contenido.

“Hold On”

Con un video recién editado, toda una rareza por tratarse de un post edición a pocas fechas de la salida del álbum, “Hold On” se sitúa en los parámetros más progresivos y experimentales de la formación, algo que les acerca más a los ámbitos que oferta Geoff Tate en su discografía en solitario que a las de la propia banda, aunque, aun así, la aridez circundante en esta canción no refiere a sequía sino más bien a un oasis plagado de técnica progresiva.

“Tormentum”

El tema más largo, amplio, técnico y oscuro del álbum, una tormenta de sensaciones cuyas bases me recuerdan a los Black Sabbath de ‘TYR’, con un extraordinario trabajo de Casey Grillo a las baterías, matices que evocan a un Cozy Powell en la parte más progresiva de su añorada presencia tras su inmensa máquina de marcar ritmos. A parte de esa oscura y cavernosa explayación, “Tormentum” presenta una amplitud de cambios de ritmos, ambientaciones corales, teclados climatizadores y pasajes multiinstrumentales, reforzados todos ellos por una voz que rezuma tanto carisma como personalidad. Son siete minutos y medio de virtuosismo y dinámica que se pasan en un suspiro.

“Rebel Yell”

El álbum se cierra con una gran versión del clásico de Billy Idol, ese himno de la denominada Generación X que gratificó al cantante y actor norteamericano con un Grammy a la mejor interpretación masculina, y que con este particular cover Queensrÿche quiere reconocer la influencia social y particular que el cantante sigue perpetuando gracias al EP del pasado año ‘The Roadside’, al más reciente con ese ‘The Cage’, EPs que, si la cosa no se tuerce, tendrán continuidad con una película-documental dirigida por el cineasta Jonas Akerlund. En definitiva, esta versión de “Rebel Yell” es una sorpresa que cierra con éxito uno de los mejores momentos del estilo editados durante este prolífico año, y es que la post pandemia está resultando ser una gran motivación para la creatividad más efectiva.

Epílogo

Con ‘Digital Noise Alliance’, muy a pesar de que los fans podamos diferir en gustos entre las etapas Tate – DeGarmo Vs la actual Wilton – La Torre, Queensrÿche demuestran que siguen teniendo claras las ideas, ilusiones respetuosas entre etapas y, lo más importante, demuestran seguir con la suficiente capacidad compositiva y cualitativa como para que sus creaciones hagan pensar en un nuevo flujo de confluencias que les lleven a seguir preservando la historia y el A.D.N.de la banda durante mucho tiempo más.

La entrada Crítica de Queensrÿche: Digital Noise Alliance se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Crónica de Machine Head + Amon Amarth + The Halo Effect en Madrid: Colosos del metal

Amon Amarth

Estos días nos han llegado jornadas intensas en todo el territorio estatal gracias al Route Resurrection Fest, que nos ha contagiado el espíritu de Viveiro trasladado a conciertos de gran formato con lo mejor de la escena metal internacional.

El viernes en la capital tocaba el turno para el “Vikings and Lionhearths Tour 2022”, que es la denominación con la que Machine Head junto con Amon Amarth están presentándose por toda Europa. Dos colosos del metal con estilos diferentes que han hecho una gran apuesta para así poder mostrar su poderío juntos. Si bien, el día anterior en Barcelona no se consiguió ese objetivo de llenar el Sant Jordi Club y se emplazó finalmente en Razzmatazz, esta vez en Madrid sí tendríamos la suerte de poder ver el concierto en el Palacio Vistalegre, donde recordamos que ya se presentaron Amon Amarth haciendo combo junto a Arch Enemy justo antes de la pandemia.

Me llamaron la atención unos horarios muy tempranos para tratarse de un día laborable, en el que sin duda mucha gente no podría acudir, aun así, el ambiente en los aledaños desde primeras horas ya se veía festivo. El público acudió en masa desde varios puntos de nuestra geografía y hasta incluso algunos turistas viajaron expresamente.

Los primeros en abrir fueron los suecos The Halo Effect , una banda invitada que no pasó ni mucho menos desapercibida, ya que aun siendo una formación reciente creación los miembros que la componen son de alto nivel. Tenemos como frontman a Mikael Stanne, vocalista de Dark Tranquility, acompañado por ex-miembros de In Flames como el fundador Jesper Strömblad y Niclas Engelin a las guitarras, Peter Iwers al bajo, y Daniel Svensson a la batería.

The Halo Effect

No sé si fue por acústica del recinto o mi ubicación en ese momento u otros motivos que desconozco, pero el sonido no fue del todo el esperado, aunque hay que decir que el estilo y la manera de ejecutar los temas sirvió para calentar los motores en un público que se vio entregado en todo momento.

El set se basó básicamente en presentar su reciente trabajo, ‘Days Of The Lost’, con cuyo tema homónimo comenzaban tras una intro en la que fueron apareciendo en escena cada uno de sus miembros con una luz verde que envolvía el escenario.

La fórmula de su sonido en líneas generales nos transmitió una combinación de varios elementos entre puro metal enérgico, melodías en las guitarras, riffs contundentes con voz desgarradora y gutural.

A pesar de esa descripción a rasgos generales hay que destacar la variedad en sus temas, puesto que “Gateways” rompía con un toque diferente, que recordaba una línea más gótica dentro de su propio estilo. Su sorprendente propuesta nos supo atrapar a todos los presentes conforme iban avanzando los temas, también por la puesta en escena, con la que conectaban con el público, eso hizo que la entrega fuera cada vez mayor y la euforia se desatara en temas como “Last of Our Kind”, “Conditional” y finalmente con su hit “Shadowminds”, que dejaron para punto y final de un gran show. Una buena carta de presentación para la banda y una oportunidad de ir encendiendo fuego a una gran velada.

Los dos titanes aún estaban por llegar y el público generalmente tenía una banda predominante a pesar de estar con pasión de ver a ambos, que son cabezas de cartel y van alternando en las ciudades el orden de actuación. Hoy Amon Amarth serían los siguientes que saltarían a las tablas, y el staff se puso manos a la obra para ir preparando todos los cambios con todo lo que se avecinaba mientras el recinto ya estaba repleto.

Amon Amarth

Como si de una película se tratase, la intro comenzó a sonar y, tras caer el telón, ante nuestra vista admiramos la monstruosidad colosal de un macro concierto de rock.

Unos imponentes guerreros de gran tamaño custodiaban ambos lados el escenario. Una cabeza vikinga servía como podio para su batería, Jocke Wallgren, y como telón, una horda con un ejército dispuesto para atacar al igual que lo hicimos todos los asistentes que nos dejamos la piel con euforia mientras sonaba el poderoso “Guardians of Asgaard”.

Qué mezcla fue la de los sentimientos vividos, escuchar todo el poderío y la garra de estos imponentes músicos que se coordinaban en sus podios para ofrecernos su show, y por otro lado todos los elementos visuales que iban surgiendo conforme llegaban los temas, como las llamaradas de fuego y pólvora que seguían ofreciendo con “Raven´s Flight” y que iban sacudiéndonos de una manera estrepitosa en lo que parecían las mismísimas fallas de Valencia.

Amon Amarth

El desatar de las almas allí presentes también fue contagioso y mientras iban desgranado sus clásicos temas surgía un efecto que envolvió todo el pabellón.

Muy grande Johan Hegg ,que bien parecía el líder de una ceremonia Ásatrú del metal en la que nos tenía a todos como fieles dispuestos a seguir su mensaje, agradeciendo estar en “nuestra fiesta vikinga”, haciéndonos sentir partícipes como unos auténticos guerreros. Gran carisma en sus presentaciones y durante su interpretación de los temas. Lo vimos muy contento por el espectáculo y la complicidad que estaba surgiendo desde el minuto uno de la actuación.

El espectáculo visual fue trascendiendo en todo momento. En “Deceiver of the God” sonaban sus guitarras a lo Maiden, y tras cañonazos de humo apareció su propio “Eddie Viking”, o lo que es lo mismo, un Loki cabreado con los ojos encendidos que se paseó por la escena dominando la atención, para acto seguido continuar con uno de sus grandes clásicos donde se desató la pasión: “The Pursuit of Vikings”, con su inconfundible melodía que fue imposible dejar de corear.

Amon Amarth

Siguieron las ovaciones y cánticos futboleros en mención a Amon Amarth, y el show continuaba en varios bloques en los que no había momento alguno que pasara desapercibido. Tocaba presentar los temas de su nuevo trabajo con “The Great Heathen Army”, donde continuaban las llamaradas en lo que parecía un cántico a los dioses, que continuaron con “Heidrun” y el tema más extremo, “Destroyer of the Universe”, en el que vimos la destreza a la guitarra solista de Olavi Mikkonen junto con el resto del combo, posicionados Johan Söderberg a la guitarra y Ted Lundström al bajo. Si bien es cierto que en casi todo momento estuvieron estáticos en su podio, en ocasiones se movieron de posición alternándose, y ofrecieron complicidad entre ellos y sobre todo transmitieron energía desde sus posiciones.

Amon Amarth

Cambio drástico en la temática visual cuando apareció en escena el mar y un gran “Snekkar”, o lo que es lo mismo, un barco de guerra vikingo-serpiente, mientras el humo hacía el efecto de olas y sonaban las melodías clásicas del riff de “Put Your Back Into the Oar”, en la que nos hicieron remar, como era de esperar, y Vistalegre se convirtió en un apoteósico océano de metal con “Cry of the Black Birds”.

En “The Way of Vikings” disfrutamos en una gran batalla, con unos guerreros que realizaron una gran performance en la que los sentimientos no paran de surgir durante todo los momentos de actuación. Esto se repitió en otro de sus clásicos, “Shield Wall”, donde simplemente presidieron la escena y ofrecieron cuernos vikingos de cerveza a sus miembros para corear un “Skool” antes de que comenzará a sonar “Raise Your Horns”, en el que lanzaron confeti dorado en una recta final que coronó con “Twiglight of the Thunder God”.

Potente despedida, ya que las llamaradas fueron de nuevo las protagonistas mientras se fue sucediendo una serie de acontecimientos de apoteosis final como el Leviatán (bestia marina) que surgió del escenario, que el frontman logró combatir atacando con el martillo de Thor. Un show muy elaborado, en el que el espectáculo está asegurado en todo momento. Como si de una obra teatral se tratara, tienes la ocasión de disfrutar de la música y la pasión sin lugar a dudas.

Aunque no lo pareciera, esto no había sido todo, aún quedaba la descarga de los norteamericanos Machine Head, y después de lo vivido nos parecía que sería difícil de superar o hasta incluso poder igualar.

De repente, sin tanta obra teatral y con un concepto totalmente diferente, aparece un grupo que ha conseguido en décadas hacerse cada vez más grande, hasta llegar a un nivel superior.

Su crudeza es la fórmula. Un estilo contundente y con una base muy característica que se ha ido transformando con el paso de los años. Su líder, Robb Flynn, es una máquina demoledora tanto a la guitarra como a las voces y con la forma de cautivarnos.

Machine Head

Saltaron como bestias al ruedo a comerse Vistalegre con todo el plantel que componen Jared MacEchern, que acompaña al bajo desde la publicación del genial álbum ‘Boodstone & Diamonds’, así como las más recientes incorporaciones de Waclaw “Vogg” Kieltyka a la guitarra y Matt Alston en la batería, que a pesar del poco tiempo que llevan en la formación han demostrado tanto en estudio como en directo su valía.

Presentaron su recién publicado trabajo ‘Øf The Kingdøm And Crøwn’, dando una pequeña pincelada de algunos de sus temas, comenzando el show con el tema “Becøme The Firestørm”, que fue muy bien recibido por parte de la audiencia.

Continuaron remontándose a los clásicos temazos como “Imperium” , “Ten Ton Hammer” o “I’m Hell”, que como era de esperar generaron histeria colectiva. La crudeza, adrenalina y la forma de sentir ese sonido desgarrador que arrebataba los tímpanos con un sonido estridente y a la vez melódico nos hacían movernos de una forma descontrolada a nivel de éxtasis.

Vimos cómo el pabellón se convirtió en una zona de combate donde los monstruosos “circle pit” sucedieron de manera constante durante toda la velada en una gran amplia zona de la pista, que se extendió de manera progresiva. El fuego también estuvo presente en la escena en varias ocasiones, como si fuera artillería pesada que combinaba con el ambiente en el que nos habían envuelto con los juegos de luces y humo con los que nos evocaban una sensación de estar presentes en una gran factoría de refinería metálica. Aunque es cierto que a Machine Head no le hacen falta florituras, más bien lo que hacen y transmiten en escena y nos aportan a nuestro oídos ya es el mayor de los espectáculos que podamos recibir. Nos invaden los sentidos como si de una droga se tratase con la que no puedes parar de sentirte vivo.

Machine Head

Su formación nos hizo vibrar con su virtuosismo y movimiento constante, frenético, que no nos daba tregua en ningún momento, hasta cuando llegaban los temas más recientes como “Chøke Øn The Ashes Øf Yøur Hate”, que nos hizo explotar la cabeza por su contundencia.

Sonó el rasgado característico acorde melódico de “Darkness Whitin” y se avecinaba otro de los que se han convertido en imprescindibles de la banda, un medio tiempo impresionante, que combina y alterna con la fuerza de la formación de manera progresiva, sirviendo de punto de inflexión del show con su peculiar forma de ir adentrándonos y haciendo corear a todos los presentes.

Tras la intro de violines tocaba el turno de “Now We Die”, otro de los hits donde los cambios de ritmo vuelven a hacer estallar al público, coreando como si de un partido de fútbol se tratara.

La recta final está cargada de más adrenalina si cabe, con temas de finales de los 90 como “From This Day”, que se hizo imprescindible del género nü metal en el que se combinaban varios estilos, seguido por otra obra maestra como es “Davidian”, y acto seguido “Halo”, en el que se despedían de forma emotiva con explosión de confeti por todo lo alto.

La banda, a pesar de toda la extensión de discografía que tiene, tuvo un set muy corto aunque bien es cierto que fue seleccionado de una manera exquisita. Todos los temas hicieron vibrar, se degustaron y supieron compartirlos en extensión con el público. Se nos hizo muy corto el show a la vez que intenso, y crearon un ambiente memorable como una de las bandas más grandes y en mejor forma de las que disponemos hoy en día en el panorama metal.

Sin duda, tanto el show de Amon Amarth como el de Machine Head se disfrutaron de una manera diferente, y demostraron lo grandes que son el escenario. Los vikingos nos hicieron saltar y contagiarnos de momentos épicos, mientras que con la maquinaria final nos hicieron estallar de locura, pasión y energía. Sin duda esto es metal, y nos quedan muchos años por ver a estos colosos con todo su esplendor en los mayores acontecimientos que podamos esperar.

Por último, queremos dar gracias a la organización por su profesionalidad en un evento de tales magnitudes, las facilidades recibidas y el trato como parte de prensa, ya que fue digno de mención.

La entrada Crónica de Machine Head + Amon Amarth + The Halo Effect en Madrid: Colosos del metal se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Crítica de JJ Fuentes: Corazón de fuego y miel

Segundo trabajo para este artista almeriense en el que las letras están cargadas de mensaje, de referencias culturales, llevando el peso de su rock de cantautor, donde es fácil encontrar influencia de grupos como M Clan o Los Zigarros, en canciones que viran hacia un rollo americano o a su admirado José Ignacio Lapido en las que tienen un sonido más limpio.

De hecho, su gusto por el artista granadino queda patente en “El mundo parece una canción de Lapido”, donde poco a poco va ganando ritmo, hasta dejarnos con un riff tras el estribillo claramente influenciado por él. Ningún reproche, sino todo lo contrario, ya que, a su rock accesible, de marcada melodía, le sabe añadir toques especiales, como esos coros femeninos de “Cerca del paraíso”, que parece un himno en el estribillo al que dan ganas de acompañar con las palmas.

La literatura está muy presente, ya sea de manera directa con “El perro del hortelano”, donde Lope de Vega se mezcla con su vertiente más rockera, o más sutil con “Rimas”, donde no sólo aparece un saxo por sorpresa, sino que también se atreve a musicar algunos versos de Bécquer. También ocurre en “Ave Fénix”, de nuevo con ese tonillo más eléctrico, más rock, con una letra llena de referencias.

De lo que no se olvida es de sus raíces, y en un paseo por Andalucía nos lleva desde “A los pies de la Alhambra” a “Miss Almería”, ambas con un aire acústico al que además le añade un tono baladístico en esta segunda. Nos es nada nuevo las menciones a su tierra en canciones, ya lo hizo en su primer trabajo, lo repite en ‘Corazón de Fuego y miel’, y todo apunta a que seguirá por el mismo camino en posteriores esfuerzos discográficos.

Hemos hablado del rollo americano que les mete a algunas de sus composiciones, pero eso no quiere decir que repita esquemas. En “Que el olvido se apiade de ti” es el slide el que le da ese toque, sin perder la atmosfera tranquila, mientras en “¿De verdad te casarás con él?” saca el aire más desenfadado en el que podrían aparecer en cualquier momento Tarque o los hermanos Tormo.

La lista de sorpresas nos lleva a “Si no es contigo”, en una especie de ranchera, de ritmo marcado y mucho sentimiento, o a “En la acequia”, de nuevo con el slide, aunque esta vez para darle más atmosfera relajada, a lo Fito & Fitipaldis, a un tema sobre la postguerra, que se sale de lo común.

La entrada Crítica de JJ Fuentes: Corazón de fuego y miel se publicó primero en MariskalRock.com.

Categories
Uncategorized

Entrevista a Lonely Robot: “Me gusta Queensrÿche, Dream Theater tienen muchos fans, pero no concuerdan con lo que creo que debe ser el progresivo”

Foto: Tom Barnes

El multi-instrumentista, cantante, compositor y productor irlandés John Mitchell está considerado como uno de los puntos cardinales del rock progresivo, y así lo ha demostrado durante más de tres décadas exponiendo su talento y carácter en bandas como Arena, Kino, Frost*, John Wetton, It Bites o su alter ego musical, Lonely Robot, banda con la que a finales del pasado mes de agosto editó el trabajo más personalmente profundo de su carrera, ‘A Model Life ’. De ese quinto álbum, de Lonely Robot, de su regreso a los escenarios de nuestro país con Arena y de su nuevo álbum de estudio, además de un guiño de lo que Frost*propondrán en breve, es de lo que John Mitchell conversa con Josep Fleitas en esta interesante y profunda entrevista.

Entre tus trabajos con Lonely Robot hay una cronología secuencial en la que existe una separación de dos años entre ellos, cronología que se rompió en 2019 y 2020 con la edición de ‘Under Stars’ y ‘Feelings are Good’, respectivamente. ¿Es esta una vuelta a ese rol cronológico de editar un álbum cada dos años?

“Bueno, tienes razón en que suele haber ese periodo de tiempo entre un álbum y otro, y es porque suelo tomarme las cosas con cierta calma y preparar bien las cosas, aunque también hay influencias externas a las motivaciones personales, como por ejemplo la gente que te acompaña en la banda, poder contar con ella es importante para poder realizar las grabaciones, o incluso los sentimientos personales, que es lo que pasó en 2019 y 2020, la motivación de haber tenido una experiencia algo traumática abrió las puertas a expresar mis sentimientos y a ser más creativo. Por ejemplo, ahora que acabo de editar este álbum ya estoy pensando en un nuevo disco, seguramente será algo que saldrá el próximo año, así que, de nuevo, esa cronología volverá a romperse, pero no es algo que será una norma tan fija que no pueda hacerse y deshacerse”.

‘A Model Life’ es un álbum de carácter muy personal, experiencias particulares que tú mismo viviste y sufriste, sin embargo, no lo podemos considerar un álbum con una historia lineal en la que incluir todo el contenido. ¿En algún momento pensaste en que ‘A Model Life’ podría ser un disco conceptual?

“No, la verdad es que nunca lo tuve en perspectiva. Creo que el rock progresivo es una excusa perfecta para ello, pero personalmente no me gusta esa fórmula, personalmente pienso que es un error unir las dos cosas. Eso no quiere decir que no haya buenas obras conceptuales de rock progresivo, sino que yo no lo veo. El ejemplo es este disco, es muy personal y las canciones tratan sobre esa parte más íntima, pero no son parte de una historia secuenciada, eso es lo que a mí no me convence y no lo veo en mi forma de creación”.

Ese carácter personal al que haces referencia se ve muy refrendado en una portada que por primera vez es muy expresiva y minimalista, una portada que rompe con una estructura digamos que clásica en tus obras, con esos motivos espaciales. ¿De dónde surge la idea de incluir un dibujo en la portada y qué significado especial tiene ese dibujo para ti?

“Lo cierto es que es verdad que en esta ocasión la portada diverge de lo que normalmente había querido exponer en las anteriores obras de Lonely Robot. La idea la recogí de una visita a Londres en 1990, vi una obra que me atrajo por ese aspecto minimalista, pero a la vez por su intensidad de expresión. Ese dibujo significa lo que hemos añorado en la época de pandemia, el contacto con las personas, pero también ese cariño que se ha escapado y que echas de menos. A la vez, también viene a representar lo que la sociedad necesita, ahora la gente está muy adherida a las redes sociales, a interactuar en la distancia, a no sentir la parte humana y más cercana de las relaciones, ese contacto personal como lo es un abrazo”.

“Eso es lo que pretendo transmitir tanto en el título del álbum como con la portada, un mensaje directo y muy personal a abrir los ojos a un mundo falto de amor, comunicación, sentimientos… ¿Qué hay mejor que un abrazo para representar todo eso?”

Hablando de esa época de carencias y de esa frialdad humana, en “Recalibrating” nos hablas sobre un mundo postapocalíptico. ¿Es ésta una consecuencia de lo vivido en la época de pandemia?

“La letra de “Recalibrating” es una metáfora. La verdad es que, aunque se podrían interpretar de esa manera, cuando escribí las letras de la canción no era la intención referirme a un mundo postapocalíptico, sino más bien a la condición humana y la necesidad de retomar muchas de las partes que se han ido perdiendo, recuperar esencia y valores en un mundo que sin ellos va a la deriva”.

Uno de los conceptos que has ido cultivando en tus trabajos, como por ejemplo en “The Big Dream”, del álbum ‘Under Stars’, ha sido en concepto de la música Zen, esta vez representado en “Mandalay”, un tema corto pero muy sentimental. ¿Qué significado tiene para ti el sentido Zen de la vida?

“El sentido Zen es esa parte divergente que equilibra las cosas, que por separado quedan desestructuradas y que no guardan equidad, pero que juntas dan forma y sentido de harmonía a la vida. En su caso, “Mandalay” es el título de una película que veíamos juntos mi expareja y yo, es una película en blanco y negro (1934) en la que hay mucha crudeza y una relación que desgrana y une a la vez. Es un film que personalmente me ha gustado mucho y que nuevamente es una metáfora sobre la vida”.

Foto: Tom Barnes

Otro de los aspectos explotados por ti es el de las historias espaciales, unas líneas que se asientan en los tres primeros capítulos de Lonely Robot con la edición de ‘Please Come Home’, ‘The Big Dream’ y ‘Under Stars’. ¿Tiene la canción “Starlite Stardust” algún nexo de conexión con esas partes espaciales?

“Los tres primeros discos tuvieron ese nexo de unión al que te refieres, un vínculo que se reflejaba en ese ámbito espacial, pero era eso, una trilogía que ya finalizó. Yo no soy una persona que crea en la religión ni profese ninguna fe religiosa, sin embargo, esta canción tiene cierto contexto religioso. Sé que puede resultar algo contradictorio, pero tiene una explicación. “Starlite Stardust” es una canción que dedico a la memoria de mi madre, ella murió hace dos años y su memoria siempre está conmigo. Si escuchamos bien la letra podemos descubrir esos aspectos que me hacen relacionar el sentido místico y religioso con esa añoranza hacia mi madre. “Starlite Stardust” es mi manera de transmitir que mi madre siempre está conmigo cuidándome como lo hacía cuando era niño, pero ahora lo hace desde el más allá”.

Mi canción favorita del álbum es “Duty of Care”, un tema sentimental y muy arraigado a lo que es el aspecto más ceremonial del rock progresivo, para mí la canción tiene un recuerdo y peso muy específico hacia lo que hiciste junto a John Wetton. ¿Qué me puedes comentar de esta canción y sus referencias? 

“Esta es una canción sobre mi padre. Al contrario que lo que sucedía con mi madre, la relación con mi padre nunca fue buena. Un niño suele tener a su padre como un ejemplo a seguir, alguien a quién admirar y en quien quisiera convertirse, pero ese no fue mi caso. Aun así, le respetaba y por eso he querido dejar reflejo de esa relación padre/hijo en el álbum. Es una canción que también contiene un aspecto bastante especial”.

Hablando de esos aspectos espaciales, soy muy fan de lo que hace Anthony Arjen Lucassen y sus proyectos, sobre todo en Ayreon. ¿Conoces su obra?

“Sé de Anthony por referencias, aunque no sigo su música ni su trayectoria. De todas formas, seguro que su obra es muy interesante. De él sé que es holandés y los holandeses son muy altos… (Risas)”

¿Qué opinión te merecen los aspectos metálicos de la música progresiva?

“La verdad es que no es algo que entre en mi concepto de cómo debe ser el rock progresivo, creo que a los ingleses nos gusta Genesis (risas), pero que también les gustan las combinaciones del rock progresivo con el metal, de hecho, tengo que confesarte que hay una banda de metal progresivo que sí me ha gustado, ellos son Queensrÿche, me gusta Geoff Tate y su obra ‘Empire’, creo que es un gran álbum. Otras bandas como Dream Theater tienen muchos fans, pero no concuerdan con lo que creo que debe ser el progresivo y lo que yo expongo en mi música”.

Hace años tuve la oportunidad de verte en concierto con Arena. ¿Vamos a poder verte en acción durante la presentación de ‘A Model Life’ en nuestro país?

“Nunca digo que nunca pasará. Estoy abierto a poder actuar en cualquier lugar en el que pueda representar mis obras en condiciones, hacerlo delante de miles de personas o en clubs y en todos los lugares posibles. De todas formas, estaremos en Barcelona presentando el nuevo álbum de Arena justo después de su edición. Por eso nunca digo que nunca pasará”.

Hablando de Arena. ¿Qué me puedes comentar sobre ‘The Theory of Molecular Inheritance’?

“Este es un álbum muy especial. Después de la salida de la banda de Paul Manzi (voz) en plena pandemia (2020), con el álbum estaba ya encaminado, tuvimos que proponer a un nuevo cantante y pensamos en que Damian Wilson (Thresold, Headspace) era la persona ideal para poder proponer las partes vocales. La verdad es que volver a trabajar con Cliff Nolan (teclista), Kylan Amos (bajista) y Mick Pionter (batería), ha sido muy fácil, ya que en el álbum todos hemos puesto de nuestra parte e interés para que sea algo muy especial, ya que, aunque por culpa de la pandemia hubo un paréntesis de dos años, éste va a ser como una conmemoración más que deseada de los 25 años de vida de la banda. En mi caso, a parte de las guitarras, también he realizado la tarea de producción”.

“Se ha hizo una edición especial para quienes quisieran conseguir el álbum y lo solicitaran a través de la web, que recibieron el álbum el 2 de septiembre, para la edición oficial la previsión es que salga el 21 de octubre. Estoy seguro de que ‘The Theory of Molecular Inheritance’ va a gustar a todos los fans. (Ndr: Si no habéis conseguido el álbum de forma adelantada, acaban de editar como adelanto el videoclip de la canción “Time Capsule”)

¿Tienes previsto realizar algún otro proyecto con alguna de tus múltiples bandas o hacer alguna colaboración especial?

“Ahora estoy concentrado en Lonely Robot y también en un nuevo álbum con Frost*, que espero podamos editar el próximo año. De momento no hay nada más en proyecto, esas son mis preferencias y en lo que me estoy enfocando plenamente”.

Escucha ‘A Model Life’ en Spotify:

La entrada Entrevista a Lonely Robot: “Me gusta Queensrÿche, Dream Theater tienen muchos fans, pero no concuerdan con lo que creo que debe ser el progresivo” se publicó primero en MariskalRock.com.